La ventana, 11ª parte.

 

 

“¿Es que no piensas abrir?”  Era su voz a través de la puerta. Abrí.

“¿Es que tu no cenas?”

“¿Es una invitación o una simple pregunta? Por que si es lo primero…jajajajajaja!!! No te asustes, no voy a comerme tu cena”.

Más te vale. Pensé yo. Porque por más bueno que estés, me lanzaría a tu cuello si la tocaras… y no precisamente para comerte a besos.

“Mañana a las ocho, te paso a recoger. ¿Te va bien? Y no pongas esa cara… ¿Qué se oye?”

“Cary y Katherine”. Me limité a decir.

“Vaya, te gustan las Hepburn, eh?”

“Y Capote. A las ocho estaré lista”.

Enarcó las cejas y ladeó su sonrisa. Si, si, vale, pero yo quería cenar, así que…

“Está bien. Buenas noches y… hasta mañana”:

No le di tiempo a decir más. Cerré. Y le di todas las vueltas a la cerradura. No pensaba abrir a nadie más.

Ya en mi diván de terciopelo rojo, di buena cuenta de mi frugal cena mientras observaba las peripecias de Cary y Katherine. Me encanta esa película. Después abrí mi correo.

Si, ya sé, lo recogí por la mañana, pero no suelo abrirlo hasta estar completamente relajada… y despejada. Imaginaos que recibís una buena noticia y vuestro estado es de somnolencia o cansancio… no se disfruta igual, el efecto no es el mismo. Igual pasa con las malas. Con esas no tienes fuerzas para asimilarlas, ni siquiera para enfadarte por ellas!!

Y ahí estaba, en medio del montón. La invitación.

 

“Estimada señorita Holliday Golighgtly:”

“Nos complace invitarle a una pequeña reunión informal, con motivo de nuestra recién llegada al edificio, que tendrá lugar en nuestro apartamento, este sábado a partir de las siete y media de la tarde. Esperamos su asistencia, ya que nos gustaría entablar una bonita y duradera amistad con todos los vecinos del edificio y… bla, bla, bla….”

Aquí se enrollaban explicando algo referente a unos lazos de unión, la comunidad y una segunda familia… o algo por el estilo. Firmaban…

 “Atentamente: Adela y Juan”.

 

Bbbffff!!!

No llevaba fecha, pero seguro que se había tirado más de dos semanas en el buzón. Creo que la semana pasada olvidé recoger el correo. No había nada más digno de mención. Bien, vamos a pensar…

Tenemos una ventana, un patio fresquito, un vecino interesante, unos vecinos nuevos, y una invitación a una “reunión informal”.

Elementos discordantes: Vecinos nuevos… que discuten y que te invitan a una fiesta… a una fiesta con vecinos!! Mejor dicho… de vecinos!!!

La perspectiva de pasarme la tarde noche del sábado entre vecinos, no me hacía la menor gracia. A pesar de ir acompañada del único interesante… oh!! Otra vez olvidé preguntarle el nombre ¡Dios!! Es que… ¿a quien se le ocurre venir a la hora de cenar?

Al pasar hacia la cocina me paré en mi ventana y miré hacia arriba. La cortina  Hermès bailaba de nuevo. ¿A ver? Escuchaba Bessie Smith, “Baby Doll”. La combinación del verde del pañuelo con el rojo de la luz resultaba muy sugerente. Dejé todo en la cocina y volví a darle todas las vueltas a la cerradura… a la inversa.

No sabía exactamente que iba a decirle. Pensaba una frase genial, original o cuando menos desconcertante pero cuando estaba en ello, se abrió la puerta.

Me pilló allí, con la mano en mi barbilla y mirando su timbre. De nuevo colorada. Ya iban tres. Y si sumamos ese color a todos sus colores iban… lo dicho, rodeado de color,

“Iba a tu casa”.

La desconcertada fui yo.

“¿Pasas?”

“¿Puedo preguntarte algo primero?”

“Solo si es absolutamente necesario que te lo conteste antes de entrar”.

Y entré.

                                                                                                                             (Continuará…)

 

 

P.D: Lo siento Marina, no he podido publicar hasta ahora.Y sabes? A mi también me tiene intrigada la historia… jijiji.

         Un beso… a los dos!!   Holly…

  

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2 pensamientos en “La ventana, 11ª parte.

  1. El sábado me voy de vacaciones unos dias. Espero recuperar el hilo de tu intrigante historia cuando vuelva.
     
    Besos desde la España verde del norte.
     

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  2. En todo caso, si se hubiera cometido un crimen… el asesinato no sería…
    Pudiera ser… la seducción… la belleza… el deseo… siempre y cuando todo eso sea un crimen, que creo que no, no?…
    Entonces… va ha ser que no hay criminal… ni asesino.
    Deja a mi vecino en paz, que me gusta… es guapo…

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