La ventana, 21ª parte.

 
 

Que tipo de pregunta era esa. ¿Qué yo también lo era? Yo no soy desconcertante. En absoluto. Yo no digo blanco y después negro. Yo no entro en una casa y sigo al dueño hasta la cocina, no me planto en su lavabo y le digo como peinarse, ni lo miro de esa forma que él mira… arrancándome pedazos de mi cuerpo cada vez… O si? 

“¿Les gusta el patio? Está mejor así, ¿verdad?”

Me asusté. Creo que hasta pegué un bote en el asiento. Ale se levantó y me tendió la mano, como para ayudar a levantarme, a pesar de no necesitar ayuda. Total, estaba sentada en una butaca. Pero mis piernas temblaban, y no por que tuviera frío. Era la vecina nueva y su visión resultaba pavorosa con aquella luz. Estaba tan extremadamente delgada que parecía la imagen de la muerte en persona. Tenía la piel pálida, blanca. Yo diría que casi albina. Pero no debía serlo, por que su pelo era castaño oscuro, de un tono apagado, sin brillo. Iba vestida de gris. De arriba abajo. Y de una forma muy austera. Me sentí incómoda, y deseé no estar allí.

“¿Por qué no pasan dentro? Vamos a servir una pequeña cena.”

Su voz era melosa, suave como un murmullo… ella era la voz que sentí aquella noche en el patio. La que suplicaba. Ale tiraba de mí hacia la puerta donde se encontraba la vecina y cuando llegamos a su altura, él me la presentó.

“Adela, esta es Holly. Holly, Adela.”

“Encantada, me han hablado mucho de ti.”

¿A si? ¿Quien? Me entraron ganas de pegar a alguien. Como si el hecho de que hubieran hablado de mi a aquella mujer fuera la causa de que yo me encontrara allí en aquellos momentos, y no que fuera por que pertenecía a una escalera con vecinos chiflados… a excepción de Ale, claro. Por lo menos a ella no me había presentado como a la vecinita Holly, ¿qué os creéis, que no me había dado cuenta? La mujer me cogió las manos entre las suyas, como apiadándose de mi. Yo no pude articular palabra, pero por suerte, creo que llegué a sonreír. La culpa fue de Ale, que me pellizcó el trasero como solía hacerlo el señor Vicente. Luego ya no me las soltó. Me condujo hasta dentro para presentarme a su marido, que según ella, tenía también muchas ganas de conocerme.

En el comedor estaban todos los vecinos charlando entre ellos en corrillos. Al fondo había una mesa enorme la cual antes no había llegado a ver, llena de fuentes con comida, pero todo eran verduras. ¿A que eran vegetarianos? Pues no sería de extrañar, ella estaba delgadísima, aunque esto último no tenga nada que ver con ser vegetariano o no. A la luz de dentro, que era un poco más intensa que la del farolillo del patio, no daba tanto miedo. Más bien daba pena. Apareció el marido, bueno, tenía que ser él, por que estaba tan delgado como ella. Pero era más moreno de piel. Y alto. Muy alto. Como era tan delgado y tan alto, parecía que se tenía que romper de un momento a otro con cualquier movimiento. Se dirigió hacia ella y le lanzó una mirada interrogatoria. Ella lo miró como si fuera una perrilla asustada y me presentó.

“Juan, esta es nuestra vecina Holly.”

Su voz sonó temblorosa. Yo estaba de los nervios… pero que era todo aquello, ¿solo yo pensaba que no eran normales o todos se habían dado cuenta y disimulaban para volverme loca? No veía a Ale. Y yo quería salir de allí. Tenía razón, no hubiera aceptado su invitación de haberlos visto antes. Daban miedo. Además, al estar a su lado sentía frío. Es raro, verdad? En pleno julio y fuera haciendo un calor alucinante y yo, sintiendo frío. Pero, ¿dónde está Ale? La señora Martín seguro que me lo ha robado de nuevo. Quiero irme de aquí.

El hombre iba vestido como la mujer. Gris. Todo gris. En ellos ese color resultaba el anticolor. Para mí, todos los colores son bellos, pero el gris utilizado de aquella manera… era horripilante.

"De manera que tu eres Holly…" 

                                                                                                                                                            (Continuará…)

 

 

 

No hay postdata. Hoy no me apetece.

 

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3 pensamientos en “La ventana, 21ª parte.

  1.  
    Hola…
    Por partes…
     
    1º Para Maje: Intento entrar en tu página y dejarte coment, pero me cuesta horrores conseguir que se cargue, y cuando al fin lo consigo, no me deja ponerte el coment. Jajajaja, creo que mi PC está pidiendo a gritos la jubilación anticipada!!! Por que me dice que no tiene suficiente memoría virtual!! Así que…
    En fin, te lo digo aquí, espero que entres. GRACIAS POR VENIR A VERME Y POR DEJARME  TUS MENSAJES. 
    Un beso para ti también.
     
    2º Para Luna: Pues igual que me pasa con Maje, me pasa contigo. Espero que solo sea un contratiempo eventual, por que si no ya me veo contestando a todos por aquí, y no veas que palo!!
    Y a ti también, GRACIAS, ERES UN CIELO. Siempre me deseas cosas muy lindas. Y me dejas regalitos… Ya te dije que yo… no sé hacer esas cosas. así que, solo puedo darte las gracias y un beso muuuuuyyy grande.
     
    Y a los demás pues… ya os he dicho que os quiero un montón?  Pues eso.
    Holly…
     

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  2. Una vivienda iluminada con velas ,los inquilinos raritos ,vestidos de gris ,flacos como un galgo y deseando  conocer a Holly !!!!!corre sal de esa casa!!! 
    Con los retoques me pase  un poquito !lo que hace el aburrimiento! tenia uno de esos momentos en los que no sabes que hacer y salio reirme de mi imagen.Si no hay posdata porque no te apetece pues vale yo te dejo una.
    PD. ¿te vienes a la playa?un beso de Marina
     

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