La ventana, 26 parte.

 
Aprovechar bien esta entrada, saborear todas sus letras, empezar a soñarlas, a amarlas como se ama a las cosas de las cuales se carece… porqué esta será la última entrega de mi ventanahasta la vuelta de mis deseadas vacaciones.
Sé que no vais a añorarme… por lo menos no a mí, si no a mi querida historia que, no logro entender por qué, os tiene enganchados.
Os echaré de menos, a todos, los que me dejáis mensajes y los que no…
                                                                                                                                   Un beso enamorado, Holly…
 
 

 

Sentí frío. No es que hiciera frío, yo lo sentía. No se si por el hecho de sospechar que estaba metida en algo sin saber bien, bien lo que era. O por que al notar las miradas de los tres clavadas en mí, toda mi sangre se agolpó en mi cara y no quedó ni una gota en el resto de mi cuerpo. Si me pinchan, no sangro.

Cada uno me miraba de una forma distinta. Luís parecía valorarme como si fuera una manzana, ¿verde o madura? Marc con una mezcla de resentimiento y duda. Ale con miedo. Joder. Otra vez quería salir corriendo de allí. La noche iba complicándose cada vez más.

“Pues ‘alguien’ debería explicárselo”.

Luís se llevó a Marc a la otra punta de la terraza, dejándonos solos a Ale y a mi.

“Te dije que sería mejor que no vinieras conmigo”.

“Tu reputación, ya recuerdo. Lo que no sé es si lo dijiste por qué no querías mancharla más o por qué la que no querías manchar era la mía”.

“Jajaja… no es momento de ironías. Tengo que contarte una cosa… No te pedí por que sí que me acompañaras a esa reunión. Te necesitaba”.

Me necesitaba. ¿Me necesitaba? Me necesitaba. No importaba para qué, me necesitaba… un momento, ¿ya no?

“Y lo siento, ahora ya no me parece tan buena idea necesitarte. No sé en qué momento de ayer, dejó de parecérmelo”.

“Vaya, ayer”.

“Bueno… tuve mucho tiempo para pensar, toda una noche. ¿Sabes? Hace tiempo que sé… cuando te vi la otra noche en tu puerta, parecías tan… supongo que me dejé llevar”.

“¿Hablas marciano? Tus frases no son nada coherentes”.

“Nada en mi vida lo es. Te necesitaba por Adela”.- Ah! Adela – “Necesito que me ayudes a ayudarla. Ella no puede tratar conmigo, no directamente, eso le causaría problemas con Juan. Él sospecharía”.

Ayudar a Adela, yo. Esa mujer que me había causado miedo nada más verla. Y me pedía que la ayudara… no, que le ayudara a él ayudarla a ella. Y por qué? Me sentía mal. Eso quería decir que él y ella…? Y pretendía que yo la ayudara, pero entonces antes… por eso no funcionaría, claro. Él estaba con ella, ¿era eso? Mi cabeza iba a mil… a dos mil por hora. Dios, me siento mal. Y a mi, ¿quién me ayudará a mi? ¡Qué le zurzan a Adela!

“No”.

“¿Cómo?”

“Que no”.

“Pero si aún no te he explicado…”

“No quiero que me lo expliques, no quiero hacerlo. No quiero ayudarla, ni a ella ni a ti. ¿Sabes? Solo quiero saber una cosa y saldré de tu vida, de tu terraza y de tu misión humanitaria con Adela”.

Me miraba sorprendido. No era para menos y los otros dos hacían lo mismo desde el otro extremo de la terraza. Yo no había hablado en voz baja, precisamente. Solo una cosa ocupaba mi mente. Pensándolo fríamente, solo esa cosa me había llevado hasta allí, hasta ese punto, en aquella terraza.

“¿Por qué tienes un pañuelo tan caro colgando en tu ventana?”

Él abrió la boca como para contestarme, pero pareció arrepentirse y la volvió a cerrar. Me miraba fijamente a los ojos y yo a él. Esperaba su contestación a pesar de saber que aquello no tenía sentido alguno. Vi como tragaba saliva, como se tragaba una punzada de dolor. Lo vi. Lo vi en su cara. Lo vi en sus ojos. Esos ojos que no dejaban de mirarme, atravesándome. Arrancándome esta vez el corazón a través de los míos. Se acercó y me cogió la cara entre sus manos y sin dejar de mirarme, acercó su cara a la mía. Entonces los cerró. Y me besó.

                                                                                                                                                     (Continuará…)

 

 

P.D. A veces el dolor de saberse enamorado… de nuevo, causa confusión.

        Un placer inesperado, un amor fortuito, un deseo intenso de sentir ese placer del amor…

                                                                                                                                                                                  Holly…

Anuncios

14 pensamientos en “La ventana, 26 parte.

  1. Y yo no tuve que esperar ese verano, tengo la continuación al alcance de un click… o dos… continuará???? Me da miedo por si no… uf, allá voy!!

    Me gusta

  2. Un gentio se agolpa amenazador en la entrada principal del Blog con el imno Work Song de los Adderley. Gentio porque muchos han caido en el llamado sindrome de Holly, Amenazador porque este sindrome es adictivo y la muchedumbre se ha visto privada de ello… A una voz se eleva una exigencia…: "la ventana", y el que suscribe no exige, implora una breve peticion…: vuelve. 
    Toni

    Me gusta

  3. Me alegro mucho de saber que estas descansando y relajada en tus vacaciones pero la verdad es que te hechamos de menos y estamos esperandote,solo tienes que ver a todos los que estamos aqui,un besooooooooo muy fuerte Marina 

    Me gusta

  4. Hola Holly, paso por tu casita para dejarte saludos. Disfruta de las vacaciones. Nos vemos.
     
    Besos desde la España verde del norte.
     

    Me gusta

  5. Hola Holly, todavía de vacaciones????que suerte la tuya, yo como ves ya estoy de vuelta, y vine corriendo a saber de ti, espero estés disfrutando de estos días, y que vuelvas con tupreciosa historia, muchos besos

    Me gusta

  6.  jajajajajajajaja y la besó. bueno ya me he puesto al dia. a ver cuando vienes de vacaciones!! esto no se hace, los personajes con la imagen congelada. dale al play!!
    cuidate.
    toni

    Me gusta

  7. Hola!!! llego a tu spacio y me encuentro
    un verdadero encanto de letras y frases….
    mucha faena voy a tener para ponerme al dia
    con los capitulos, me engancho en el  26, pero
    los voy a leer todos encantada, pq me parecen extraordinarios!!!
    Te felicito!!!
    Saludos desde Tarraco.
    Cora. 

    Me gusta

  8. Hola Holly, te deseo una felices vacaciones. Cambiar de rutina y de lugar, seguro que te ayuda a inspirarte para futuros relatos. Ya hablamos a la vuelta.
     
    Besos desde la España verde del norte.
     

    Me gusta

  9.  Primero hechare de menos a la persona despues a la historia pero como es por unas vacaciones estare contenta por ti,esperando tu vuelta repasare los capitulos ya escritos,no busques el motivo por el que nos gusta tu historia,las cosas son asi pero cuando publiques algo acuerdate de tus" fieles"y nos regalas una dedicatoria,podremos leer de un tiron y no estar sometidos a la tirania de los capitulos(me encanta leer asi ,sin la facilidad de terminar la historia cuando quieres)Deseo que tus vacaciones sean como las mias,hasta pronto.un abrazo de Marina

    Me gusta

  10. disfruta de tus vacaciones! se feliz… y si marchas de viaje…. ya sabes lo que dicen: hay dos situaciones en la vida en que se ve la naturaleza del ser humano… en una reunion de vecinos y en un viaje largo.
    cuidate.
    Toni Pilar
    Pd: espero alcanzarte a la vuelta y estar al dia.  

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: