La ventana, 44ª parte y última.

 

 http://www.goear.com/files/localplayer.swf        Primero esta…

 

 http://www.goear.com/files/localplayer.swf           Y luego esta.

 

Tenía frío. Era Julio, pero yo, tenía frío. Me envolví con mis brazos. Debería ir a casa, pero no sabía por que, eso no me apetecía. A pesar de no llevar calzado, me hubiera ido a pasear por el parque.

Noté su boca en mi cuello y sus brazos rodeando los míos. Y una sensación cálida empezó a recorrer todo mi cuerpo. No dijo nada, solo me besó el cuello y me abrazó. Me apoyé suavemente en él, en su pecho. Así se quedó un buen rato, y me gustó que lo hiciera. Yo notaba su respiración, cada vez más pausada, más tranquila, relajada. Y me sentía muy bien en sus brazos. Era como si yo para él fuera su bálsamo y él para mí, mi refugio, mi abrigo. Recordé que Marc me había dicho que Juan, le hirió en un brazo, pero no le había visto ningún vendaje. Quizá fuera el mismo brazo que sujetaba a Lola, el mismo que ahora estaba manchado de sangre. Lo acaricié con suavidad y debajo de la camisa empapada, noté la venda. Me giré entre sus brazos, de cara a él.

“No me riñas tú también.” – Su voz sonó apagada, cansada, triste…

“No lo haré.”

No sé por que lo hice, me puse de puntillas y le besé. Esta vez fui yo. Primero suave, lento… después pasé mis brazos alrededor de su cuello y volví a besarlo, pero con más intensidad. Él me abrazó con más fuerza y volví a navegar en el mar de sensaciones. Me gustaba demasiado todo lo que sentía cuando él estaba cerca y no digamos ya, cuando me besaba. Era tan dulce, exploraba cada milímetro de mis labios, los recorría con los suyos de una manera que me hacía enloquecer. De pronto de separó de mí… no, por favor, no… ahora no, no iba a dejar que Ale se alejara de mi, no iba a permitírselo. Antes, cuando lo vi en el suelo, imaginé por un momento que había ocurrido algo grave y no me gustó nada como me sentí. Pensé que ya no tendría más oportunidades para estar cerca de él, de besarlo, de olerlo, de oír su voz, de mirarle a los ojos y perderme en ellos, de mecerme con él, de seguirlo a donde fuera cogida de su mano… Creo que yo lo miraba casi, casi, desesperada ya, cuando me di cuenta de que a él le ocurría lo mismo.

“Creí que eras tú… luego descubrí que era Lola y me alegré de que no fuera así y… Dios!! me sentí culpable de alegrarme. Holly…”

“Ale, no pienso irme. No me da la gana, vale? Así que ahórrate el echarme de tu lado.”

“No quiero que te vayas, no lo soportaría.”

“Bien.”

Apareció una media sonrisa en su cara y me miraba como la noche anterior, arrancándome pedazos de mí con sus ojos. Entonces me aupó. En serio, me cogió en brazos! Yo lo rodeé con mis piernas y él me sujetó por debajo del trasero, como a los niños. De esta guisa se encaminó al portal, el chico del café estuvo alucinando un rato. Y yo también. Cuando llegamos a la puerta me dice…

“Voy a necesitar ayuda.”

Y yo pensé: ‘Dios, espero que no quiera que le haga de psicólogo.’ Pero no era eso lo que quería.

“¿Piensas abrir o empezamos aquí mismo?”

“Oh, era eso… ¿empezamos… a qué?”

Volvió a reír. Dios, que risa más bonita tiene, aunque suene triste, y tan de cerca… Me lo comí, no puede evitarlo. Y estaba delicioso. Él apoyó mi espalda contra la puerta y como pude la abrí. Bueno, más bien diría que cedió. No sé como, llegamos al ascensor. Se abrió la puerta y salió el señor Vicente, a por le diario del Domingo, imagino, lo que nos vino muy bien, así no tuve que andar buscando el botón de fuera. El pobre quedó un poco… no, mejor dicho, muy sorprendido. Yo no atinaba a dar con el botón de mi piso y cuando casi acierto, Ale me separó de él.

“No. A mi casa.”

Y el señor Vicente apretó por nosotros.

“Gracias.” – Jajajaj, le contestamos los dos a la vez. Se cerró la puerta y le pregunté…

“¿No te gusta la mía?”

“Me gusta mucho tu casa.”

“¿Entonces?”

“De la mía puedes irte cuando quieras.”

“¿No habíamos quedado que no querías que me fuera?”

“Y no quiero, pero puede que tú no quieras lo mismo.”

“Que bobo eres.”

“Jajajaja, dios, no puedo resistirme cuando me llamas bobo, pero si ya nadie utiliza esa palabra!”

“Pues vete acostumbrando, porque no pienso irme, ya te lo dije…”

Y volvimos a besarnos. La puerta del ascensor debía hacer rato que estaba abierta, pero no nos dimos cuenta hasta que por poco nos pilla al cerrase, estábamos parados justo en medio. Fuimos a su puerta y allí…

“¿Dónde llevas las llaves?” – Le dije.

“En el bolsillo del pantalón… no pienso bajarte, así que…¿buscas?”

“¿No piensas bajarme? ¡¿Por qué?!”

Fue una deliciosa tortura buscar en sus bolsillos con él besándome la cara, la oreja, el cuello, los hombros y todo lo que pilló. Cuando di con ellas, tuve que meterlas en la cerradura y abrir. Puñetas! Qué difícil!! Era malvado y excitante llegar así hasta la cama, pero no fuimos directos, antes chocamos con el póster gigante  de su recibidor, el cual cayó al suelo, pobre. Luego pasamos por la habitación de la ventana y Ale se acercó a ella, allí tropezamos con la butaca y por poco nos caemos al suelo, pero él se sujetó del marco e hizo algo que me dejó parada. Dio un tirón y arrancó el pañuelo. Me costó hacerlo, pero dejé de besarlo.

“¿Por qué has hecho eso? ¿Ya no te gusta?”

“Ya no tiene sentido que cuelgue ahí.”

“Para. Ale, para!”

“Holly, no me pidas que pare, ahora no puedo, joder!”

“¿Por qué no tiene sentido?” 

Seguía besándome, pero insistí, hasta que le aparté su cara de mi escote. Contestó a regañadientes.

“Me preguntaste porque colgaba ese pañuelo de mi ventana y te besé…” – Y me besó de nuevo, luego siguió. – “Creo que solo para que tú te fijaras en él. Ese fue su único fin desde que lo colgué ahí, mucho antes de saber que existías. Y ahora te pertenece.”

Me dejó en el suelo y rodeó mi cuello con el pañuelo atrayendo mi cara a la suya.

“Te sienta muy bien este color, casi tanto como el rojo.”

“Pero era suyo…”

“¿No lo quieres? Creo que a ella le hubiera gustado que lo tuvieras, pero si no lo quieres…”

Tiró de él y lo dejó caer al suelo. Miré como caía. La seda verde quedó entre mis pies descalzos. Ale seguía besándome el cuello, Dios!, había llegado a mi nuca y como sus manos ya no me sujetaban, las empleaba en acariciar mi piel por debajo de la camiseta. Me agaché a cogerlo y lo dejé a medias.

“Me estás volviendo loco, estate quieta.”

“¿En que sentido?”

“En todos!” – Se sentó en la butaca y cogiéndome por la cintura, me sentó encima de él. – “Está bien. Hablemos del pañuelo. Es un tema muy interesante y luego, si quieres, podemos hablar de la reproducción de las hormigas; creo que tengo una colonia en mi terraza…”

“Ale…”

“Bien, empezaremos por el pañuelo. Pues verás, es de seda, eso ya lo sabes. Y caro, eso también. Y verde, evidente…”

“Ale…”

“Y de un diseñador… Hermès. Creo que actualmente ya no se puede encontrar en las boutiques del mismo…”

“¡Ale!”

“¿Te aburro? Cambiemos de tema, pues. Las hormigas se reprod…”

Le tapé la boca con la mía. Se acabó hablar. De hecho, a quien le importaba por que colgaba el pañuelo en la ventana, fuera de quien fuera? Pero esta vez paró él. Cogió mi cara entre sus manos y me miró a los ojos.

“Creí que nunca estarías conmigo, que te había perdido mucho antes de tenerte y mi corazón recién recuperado, dejó de latir. Cuando vi que era Lola… viví de nuevo. Y no dejo de pensar que fue su vida por la mía. ¿Entiendes? No pienso malgastarla, Holly. Le prometí que te amaría, que me atrevería a hacerlo y pienso cumplirlo… aunque me lo estás poniendo muy difícil.”

“¿Por qué disparó a Lola? O no quieres hablar de eso?”

“Creyó que eras tú. Confesó haberte disparado cuando lo cogieron. Luís y yo creímos que Marc no había podido retenerte más en casa y que él te había encontrado. Vinimos todo lo rápido que pudimos, pero fue tarde.”

“Hablaste con ella antes de…”

“No. De hecho, no.”

“Has dicho que le prometiste… yo te vi hablarle al oído…”

“Sí, Se lo prometí. Que te amaría y que cuidaría de María…”

Se puso triste. No debí empezar la conversación, siempre la cago. Pero también me gustaba este Ale, el que estaba desnudando ante mí sus sentimientos. Podía ser todo lo cabrón que decían que era, pero yo en ningún momento lo había visto así. Conmigo siempre ha sido muy dulce, tanto, que entraban ganas de comérselo enterito.

Él me besó de nuevo, pero esta vez era distinto, se tomaba su tiempo. Empezó por mis labios, despacio, muy despacio, luego siguió por la comisura de ellos, mi mejilla, el pliegue de mi nariz, después mis ojos, se entretuvo en el hueco que queda entre estos y el lagrimal… mmmm, que placer. Luego fue recorriendo todo el contorno de mi cara y para cuando llegó a la barbilla yo ya estaba totalmente derretida. Entonces me dijo…

“El resto quiero recorrerlo en otro lugar, si no te importa.”

Me hizo levantar y se puso en pie, tomó mi mano y, como al principio de la noche, recorrí su casa en una nube, solo que no acabamos en la terraza, si no en su habitación. No encendió la luz, ya no hacía falta, el sol entraba por las rendijas de los porticones de una puerta que, supuse, daba a la terraza. Y allí, de pie, me miraba y yo le miraba a él. Solté mi mano y, Dios! me temblaban, desabroché los botones de su camisa y se la quité. Sí, llevaba un vendaje en el brazo izquierdo y estaba manchado de la sangre de Lola o quizá la suya… me había subido en brazos hasta allí. Paseé mis manos por su pecho y luego las deslicé por su cintura hacia atrás, lo abracé, apoyando mi cabeza en él y él me abrazó también. Seguí por su espalda hasta que me topé con el pantalón, metí mis manos por dentro de él y en ese momento nos dejamos caer en la cama. Él desabrochó mis tejanos y los fue deslizando lentamente por mis piernas y sus manos me acariciaban al hacerlo, luego las acompañó de sus labios al subir, hasta que llegó al ombligo. Ahí ya no aguanté más y le quité el pantalón y él a mí la camiseta. Estábamos los dos de rodillas en medio de la cama, el uno frente al otro, mirándonos. A mi me parecía increíble que estuviera pasando, que estuviera con él. Mi corazón latía cada vez más deprisa y lo deseaba cada vez más. Deseaba sentir su boca recorriéndome entera. Deseaba recorrerlo a él entero con la mía. Yo notaba como me comía con los ojos, como siempre. Me gustaba que lo hiciera. Me hacía sentir tan… especial. Con la punta de sus dedos fue acariciando mi cara, mis labios, mi cuello, mis hombros, mis pechos, mi vientre… cuando llegó a mi ropa interior, me la quitó con delicadeza, lento. Yo no tuve que quitársela a él, no llevaba. Sí, eso me dejó alucinada! Dios, como me gustaba su cuerpo… tanto como él. Buscamos nuestras bocas y nos estiramos, besándonos, comiéndonos. Yo lo acariciaba y él a mí, hasta que estuvo dentro de mí. Y volví a mecerme en ese mar que eran sus brazos, que me sujetaban apretándome contra él en un suave vaivén que me hacía estremecer, tan lento… Yo me elevaba con sus olas y él se hundía más en mí. Me besaba cada vez con más pasión y yo a él. Su boca se perdía en la mía, se paraba en mi cuello, me lo mordía, me besaba mis pechos y sus brazos rodeaban mi cintura, sujetándome por detrás, llevándome hacia él. Yo me abrazaba con más fuerza y mis manos se cerraban de placer en su espalda, sentía latir su corazón cada vez más aprisa, ¿sentiría él el mío? Me costaba respirar, estaba tan excitada que ni siquiera noté cuando él empezó a llorar en silencio. Necesitaba sentirlo así de cerca para darme cuenta de que lo amaba. Nuestro ritmo se aceleraba, como nuestros corazones y nuestra respiración. Él me besaba los hombros y yo mordía los suyos. Él me acariciaba la espalda y yo arañaba la suya. Hasta que se me hizo insoportable contenerme más, con mis piernas enredadas en las suyas y mis uñas clavándose en sus nalgas, lo atraje hacia mí con todas mis fuerzas. Él me besaba ese hoyito que se forma en el cuello entre los huesos, cuando empecé a temblar de placer y él aceleró más su ritmo para que el suyo se uniera al mío. Y a partir de ahí, me fundí en él y él en mí. Yo lo besaba con locura y me faltaban brazos y piernas para abrazarme a él. Metió sus dedos entre la goma que sujetaba mi pelo y deshizo la coleta, enredándolos en la melena suelta por mi espalda… Fue besando su cara cuando noté sus lágrimas, me separé a mirar sus ojos. Lloraba de tristeza, de alegría, de amor. Y lo besé tan dulcemente como supe. Entonces él se acercó a mi oído y en un susurro me dijo: “Te quiero Holly.”

                                                                                                               

                                                                                                             Fin.

 

 

P.D. Os lo dedico, a cada uno su trocito…

 

Este color, todo enterito, para Kram, tú ya sabes por qué… Un beso.

Este otro, para Caín… un mar azul para otro mar azul. Un beso… azul.

Este para Toni, es del Paciente Inglés, recuerdas? Me hizo gracia, pensé que sería tan sensual y excitante que alguien te besara ahí… pero no recuerdo como se llama el hoyito. ¿Lo buscas y me lo dices? Un beso.

Este para mi Marina… ¿Lo ves como se quieren? Con locura!! Están condenados a hacerlo… desde el principio. Ahora la felicidad… se les supone, no? Un beso… rosa.

 

                                                                                                        Un beso a todos los demás… Holly.

 

 

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17 pensamientos en “La ventana, 44ª parte y última.

  1. Caray!! Menudo final… Se me han puesto los pelos de punta!!! Aunque estoy de acuerdo con alguna de las críticas constructivas, la verdad es que me esperaba algo más antes del frenesí pasional, me ha llegado de sopetón. Pero por lo demás, pues no soy buena crítica, no sé… O a lo mejor sí pero ahora no tengo mucho tiempo, tengo que ponerme a hacer la comida ya… Sólo decirte que soy una experta lectora, y si me he enganchado aquí, pues por algo será… Volveré no sé cuándo!! Que sé que has escrito más cositas, jejeje
     
    Un beso de antes de comer…

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  2. Caín… Nunca me habían llamado "chica invisible" y fíjate que me gusta, que cosas!! Me lo quedo, esto también, vale?
    Un beso desde una nube blanca, blanca que pasea por ese mar…
    Mario… Es cierto, gracias. No lo había pensado y tienes toda la razón… puede evitarse, así que lo intentaré. Y, no sé, creo que los personajes están definidos, se van descubriendo poco a poco, no? Lola era una mujer de caracter y Marc, un fresco. Ane, una mujer inteligente pero amargada. Quizá el que es más difícil de describir sea Ale, pero como aún lo tengo a medias por el otro lado… Y a Holly, no la conocéis? Un beso…. Qué has dicho que escuchabas? Voy a buscarlo…
    De todas formas, gracias otra vez. Se agradece la crítica constructiva. A demás quiere decir que me has leido y eso, no tiene precio. Mira que perder el tiempo leyéndome a mí!!!

    Marina…. Le cierran el espacio a Morpheus? Por qué? Ha puesto la foto de un perro desnudo? Ha hecho un comentario soez? Le ha dicho la verdad a algún hijo de….? Qué?! Voy a verte. Un beso y un achuchón.

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  3. Hola Holly
    Hasta mi avatar se ha puesto contento! (Ya tengo un ciberamigo/a!)
    Bueno, y pasando a la "crítica literaria", aunque no tengo ni idea de estas cosas, me atrevo a decirte 2 cosillas, ya que dices que quieres crítica, constructiva, claro:
    Estoy de acuerdo con "unadeprestado" en lo que dice de no profundizar en los personajes. Yo creo que se definen más bien por lo que hablan, y me parece que queda claro como son,  pero quizá falten algunas descripciones. Puede ser tambien contar alguna manía o tic de alguno de ellos, por ejemplo se rasca la oreja, apoya el indice en la sien, o tal vez en lo que digan, claro claro, ya ya, en fin esas cosas.
    Por otra parte utilizas mucho la onomatopeya (alla va esa!!) y dices, como cuando hablamos por aki, jajaja y cosas así; evitalo siempre que sea posible, que lo es, y dices por ejemplo esbozó una sonrisa, no pudo evitar una carcajada, la risa estentorea de Ale conmociono a todos.
    Lo que si me gusta es el corte de la muerte de Lola, la prueba es como nos hemos estremecido todos.
    No hagas caso de todo esto ps en realidad solo queria enrrollarme un poco, y no tengo NPI
    Holly, veo que esta pagina cada vez tiene más socios, se esta convirtineo en un FORO.
    Besos para ti y resto de pacientes, mientras escucho a Barenboim tocando "sofisticated woman" y cantando una titi que lo hace bastante bien. Que raro verdad?
    (Las mentes para que funcionen tienen que estar como las velas de un navio: abiertas) No se de quien es. Ciao!
     

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  4. Ainsss,que gonito lo que escribes chica invisible,,te perdono la putada que me hiciste con Lola,,, y gracias por triplicado,,me quedo haciendote la ola,,
    esta vez sera ,,uhmmmm,,,un mar sin fondo lleno de besos azules para ti,,,
     
    Esto,,, un saludo a todos los demas,,,besito menorquin envasado al vacio para ti Marina,,,
    Cain,,

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  5. Gracias por el cuento,me ha gustado,me paso en otro momento para releer,mi amigo MorPheUS me ha dado la mala noticia del cierre de su espacio y estoy que no me centro,un beso Holliday.Marina

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  6. Sí, miratelo y me lo dices y ya de paso, me cuentas también lo del diálogo ese tan bueno del silencio.

    Una cosa… como puedes resumir  toda la pasión del acto sexual (reprimido durante toda la noche, joder!!) con un "se besaron hasta quedarse sin sangre en los labios"?  Porque eso es besuquearse, nada más. Con mucha fuerza, pero besuquearse. Jo, a ver si tu puedes aguantarte cuando estás que te sales por alguien, por que yo no puedo. Me lo explicas si eso, vale? Además, estoy pensando que… la semana pasada tu… bueno, va, no seré mala pero… a ver si nos dijiste que te dieron besitos y resulta que fue otra cosa pero tú lo explicas así?! La leche!! Pues enorabuena.
    Perdón, al igual me he pasado, pero va, lo pongo, no? Total me ha salido del alma. Si te molestó, me perdonas, vale? Solo faltaría que ahora te largues enfadado conmigo. Un besito de perdón en la punta de la nariz, jajajaj, estoy chistosa hoy, mira, no sé por que. Pobre, te ha tocado recibir. Venga, ya paro.
    Un beso grande grande + grande + grande aún.

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  7. ¡¡¡¿¿¿El siguiente proyecto???!!! Te toca a ti, guapo!!!
    Y gracias por la crítica constructiva. Lo tendré en cuenta, por si me meto en otro berenjenal de estos algún otro día… lejano, de momento.
    Vale, me has descubierto…. bueno, no. Siempre lo he dicho, soy una romántica empedernida, me viene de serie. Vamos que me fabricaron así. Si quieres otra que me moló un web (de peli tontorrona), mirate "El buen año", sale Russel Crowe, pero se soporta. Esta también tiene casa de esas que dices "Ostia!, yo quiero una!" y pasa en la Provenza, que eso ya, es un punto. Lo mejor de toda la peli para mi, la escena en un cine al aire libre, de noche, sentados en unas mesas, bebiendo vino y….  Bueno, y el vigneron y su mujer, que son la pera, jajajaja y el abuelo, jajajaja. Y  me estoy acordando que salía una moto, mira tú por donde… Debe ser que me gustan también. Ya no te cuento más. La ves y me dices.
    Un beso grande grande + grande,jiji…

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  8. por cierto…. ya me veoy viendo otra vez el paciente ingles solo para saber como se llama el dichoso hoyito del cuello…. yo creo que a ti te gustan mucho estas historias de amor, eres una romaaaantica…. yo, al igual que el personaje, soy seco y serio al principio… luego, cuando tengo confianza, me emborracho y canto opera en pelotas!!
    besos a todos los radioyentes.
    toni  

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  9. bueno bueno bueno…. por donde empiezo… la verdad es que me gustaba mas un final a lo Marc. pero ya sabes mi opinion. es cierto marina, creo que le ha faltado un par de capitulos (es critica construcitva) ha pasado de un drama duro como la muerte de lola, a un final feliz con ale. a tu pregunta, de como escribes, creo que tienes muy buena fusta, y es logico que el frenesi del blog y capitulos tan seguidos de la ventana no te permitan tener un ritmo acorde con la narracion, o que la tension narrativa sufra altibajos, o que algunos personajes tengan lagunas. normal. es muy dificil  sacar horas para que nos des un texto impecable. y aun asi, la manera de describir personajes y un punto de vista original… pues me ha gustado. tambien es verdad que como yo soy algo mas seco, pues como cuando el personaje se vuelve uy tierno.. no me acaba de  hacer el peso (yo escribiria escuetamente: y los dos se besaron hasta quedarse sin sangre en los labios…punto final.)
    y como los demas quiero darte las gracias por estos meses y este gran esfuerzo que has hecho teniendonos casi a diario con La ventana..
    Bueno, guapetona un beso grande grande.
    ¿cual es el siguiente proyecto??
    jejeje
    toni

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  10. Se me olvidó la moraleja. Todos los cuentos tienen una… Allá va:
    Cuando un Lobo te prometa la Luna… sal corriendo.
    Cuando un Príncipe te prometa un viaje a la Luna… sal corriendo.
    Cuando una Caperucita te quite el Príncipe… mándala a la porra y sal corriendo.
    Cuando una "Enfermera" o "Asistente social" cuide de tu abuelita… sal corriendo y ve a buscarla, lo más seguro es que esté a punto de merendársela.
    Fin, otra vez.
    P.D. Otro beso.

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  11. Érase una vez Cenicienta. Conoció al Lobo Feroz cogiendo margaritas en el bosque (él). Se fueron a vivir juntos a un piso de protección oficial de 30 metros. Sobrevivián de limpar escaleras (ella) y de repartir propaganda(él). Un día pasó un Principe Azul montado en una Harley, (crema con dragón en el depósito incluida). La llevó a dar una vuelta y el muy cabrón le presentó a Caperucita (su novia). Cenicienta llamó a su abuela, que vivía en una casita de chocolate con una bruja a la que todos llamaban "Enfermera" o "Asistenta social". La abuelita le dió un consejo: Mánadalos a tomar por culo, niña!!! Un día que el Principe la volvió a buscar para darse un garbeo presumiendo de chupa nueva (azul) y chica mona (ella), cuando él se despistó, se largó con la moto (ella). Fin.
    P.D. Un beso.

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  12. Un beso Holliday,estaras descansando despues de tanto escribir pero por lo menos di algo,que sepa que continuaras aunque sean palabras de colores,no rompas con tus lecctores,cuentame un cuento.Besos huerfanos de ti.Marina

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  13. Pasar del desconsuelo a la pasion asi de sopeton me ha dejado un poco ,no se como explicarlo,me falta algo,ya se que tenias ganas de terminar pero creo que te han faltado un par de capitulos mas.Me gusta como escribes  por que explicas muy bien lo que rodea a los protagonistas de la historia pero no ahondas mucho en los personajes ,pasas un poco de puntillas por ellos,se de que color son los mantelitos del local donde tocaban y cantaban pero casi nada de ellos,empieza con misterio y termina de sopeton,digamos que a mi me gustaria  saber mas de todos los personajes incluido los vecinos mafiosos,¿po que matan a Lola? me ha quedado el motivo en el aire.Se termino la critica,me ha costado pues no soy una persona a la que le sea facil expresarse por medio de la escritura pero como tu lo has pedido yo lo hago.te doy las gracias por todas las mañanas con cafe y la Ventana,a ver que haces ahora pues no pienso dejar de visitarte cada dia.Un besote muy muy fuerte escritora. Marina

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  14. Dios!!!
    Mientras escribia mi coment escribias tú el tuyo!!!
    Has sido el primero, que pasada, jajajajaj, un beso en blanco y negro , solo para ti.

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  15. Bueno… ahora tan solo me queda la difícil tarea de esperar vuestros comentarios.
    Todos estos días atrás ya lo era, por que siempre me moría de curiosidad por saber la opinión de todos, pero ahora… es distinto. Es el final. Sé que mañana me sentiré vacía, de hecho, ya hace dias que me siento un poco rara… ni siquiera escribo en "El otro lado".
    Supongo que no será un final a gusto de todos, ejem, ejem… y no miro a nadie, eh, Toni? Pero seguro que a Marina sí que le ha gustado… a pesar de Lola.
    Y dejando los sentimientos a un lado, también me podriais decir que tal escribo, no? Que parece que se os ha olvidado ese tema, y soy una ficionada muy dubitativa, que lo sepáis.
    Bueno, ya.  
    Un beso.

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