La cara de arriba (This side up) XIII

XIII

 

EVA

 

Se quedó parada cuando Dolores propuso ir en su busca y más cuando lo vio con una chica. Luego sintió como se ruborizaba ante el comentario de Dolores. Pero eso fue todo. Ella empezó a hablar con él y no le hizo el menor caso, hasta que ya en otro local, Dolores desapareció con un pesado que se le había acercado a ella. Entonces él le preguntó algo, pero estaba casi dormida, aburrida de permanecer sentada en el taburete con un vaso en la mano. Se dirigieron unas cuantas frases sin sentido, más que nada por cortesía y de golpe sonó una canción que le gustaba. Quizá fuera una señal, un aviso de que debía irse aún a riesgo de parecer mal educada. Se fue a bailar, pero no le sirvió de mucho. Puede que fuera demasiado tarde, puede que fuera demasiado bebida, puede que fuera demasiado atractivo como para resistirse. Dejaron a Dolores en su casa, estaba “…muy cansada. Mañana ya me devolvéis el coche, portaos bien, eh?” y soltó una carcajada mientras salía. No tardaron mucho en llegar. Él conducía y aparcó cerca de un edificio con puerta de forja. Subieron las escaleras a oscuras, no hace falta luz para besarse…con los ojos cerrados.

————-

 

GOYO

 

No sabía como había pasado, pero se encontró con sus brazos rodeándole el cuello y no le molestó. Más tarde, cuando Dolores se dio cuenta, fingió tener un sueño tremendo y los dejó ir… solos. Antes de llegar al piso donde se encontraba la pensión, empezaron a besarse y no tardaron mucho en desnudarse una vez dentro de ella. Hicieron el amor y esa vez si que lo recordaba. Lo recordaba con todo detalle. Recordaba cada pliegue de su piel, sus pequitas en la nariz, en los brazos, el lunar en la espalda justo al lado del omoplato derecho. Y su boca. Le sabía dulce, una mezcla de alcohol y fruta. Ahora la miraba tumbada a su lado en la cama, dormida y le resultaba imposible reconocerla. No se parecía en nada a la chica del café, esa que lo tenía tan intrigado, esa que era tan callada, tan seria…A su lado estaba una Eva distinta, apasionada, llena de palabras cálidas, suaves, llena de belleza, de una sensualidad inesperada. Y si antes lo desconcertaba el hecho de que ella le resultara extrañamente familiar, ahora lo descolocaba el no poder dejar de mirarla, allí, tendida a su lado después de hacer el amor toda la noche… Se quedó dormido casi al amanecer.

———–

 

LUCÍA

 

Cuando se levantó, la nieve lo cubría todo, absolutamente todo. Brisa se despertó pronto y bajó la escalera dando saltos hasta llegar a la ventana de la cocina y allí se quedó, con la naricilla pegada al cristal, hipnotizada por el color blanco. Desayunó de prisa, con el perro inquieto a sus pies, los dos nerviosos esperando a que ella dijera las palabras mágicas: “¿Salimos a quitar la nieve de la puerta?” Entonces Brisa fue a por su anorak y sus botas, se enfundó los guantes y le lió la bufanda a Canelo. La esperó en la puerta con los ojitos iluminados de felicidad. Una vez fuera, la niña caminó alrededor suyo un rato y luego empezó la hercúlea tarea de hacer un muñeco de nieve gigante… según ella, tan alto como su padre. Lucía cogió la pala del pajar y se dedicó a apartar la nieve a uno y otro lado del camino. Le pareció oír su nombre y dirigió sus ojos hacia la puerta de la cerca que rodeaba toda la casa: era Pepe. Venía caminando desde el pueblo con dos hogazas de pan y unos bollos dulces en una cesta. Antonia, la mujer de Paco, los había horneado para ellas. Llegó hasta donde estaban y mirando a la niña preguntó: “¿Hace un muñeco?”, “A su padre” respondió ella. Pepe se agachó y recogió un puñado de nieve, lanzándoselo a la niña. Le acertó en un brazo, ella se giró y al verlo: “¡Pepe!” gritó y le devolvió la bola. Se enzarzaron en una guerra de bolas de nieve, acabando los dos por los suelos, empapados y exhaustos. Y se olvidó del muñeco.

————-

 

BRISA

 

Hoy había sido uno de los días más felices que ella recordaba haber tenido desde que se fue su padre. Había nieve por todas partes y encima Pepe se había quedado todo el día con ellas. Le gustaba mucho la nieve, y como más le gustaba era por estrenar. Se divertía mucho caminando sobre ella despacito y escuchando como crujía bajo sus pies. Se le hundían las piernas hasta la rodilla y ella se giraba y veía los agujeros que hacía la caminar. Los suyos y ahora también los de Canelo chiquititos a su alrededor. Enseguida empezó a hacer un muñeco de nieve, que en realidad, era su padre. Pero llegó Pepe y cambió de idea, porque con la nieve se pueden hacer tantas cosas… Una de ellas es: Guerra de bolas. Además era divertidísimo jugar con Pepe, porque se dejaba ganar. Ella lo sabía pero le daba igual, reía lo mismo. Y Lucía también, viendo como se atizaban con las bolas. Suponía que por eso le caía bien Pepe, porque cuando estaba cerca, Lucía siempre reía. En cambio con el veterinario no. No es que le cayera mal del todo. Teniendo en cuenta que ella quería ser médica de animales de mayor, no podía caerle mal, pero con él Lucía no se reía.

————–

Anuncios

6 pensamientos en “La cara de arriba (This side up) XIII

  1. Goyo ha mirado a Eva con adoración, como solo pueden mirar los enamorados.
    Está muy bien hecha la descripción de ese momento. La imaginación me ha
    llevado a recordar la ultima vez que yo miré así ,  tal cual, está muy
    bien hecha la descripción de ese momento.
    Un besin
     

    Me gusta

  2. hola guapetonas. gracias por el tornillo. este fin de semana me pongo con la historia desde el principio.
    ya estoy mejorcito de la gripe esta.
    un betoste, digo besote.
    toni

    Me gusta

  3. A que mola? Jajajajaj… ains!! ya verás ya…
    Un beso de esos de globo.
     
    pd. Uno de tornillo para Toni, lo prometido es deuda.

    Me gusta

  4. !!!Hola!! Ayer no pude venir y sabia que tenias nuevo capitulo escrito,asi que sin mas tardanza café y lectura,estupendo comienzo de dia.
    Pensaba que Eva seria mas retraída pero me equivoque,por lo que entiendo menos que hace con el tronco de su marido,tener una vida así no merece la pena,pero……..esperare acontecimientos,no me adelantare.La que me intriga es Lucia y Pepe,ya contaras….Un beso como el que me has dejado tu…….es insuperable lo del globo aerostático de mil colores……jajajajaj.Marina
    PD besos para tod@s los lectores .

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: