La cara de arriba (Handle with care) VI

 

  http://www.goear.com/files/localplayer.swf    Silent…silent… No surprises, please….

VI

 

Ir las dos en el coche sin apenas dirigirse la palabra estaba resultando ser una tortura psicológica muy dura para Lucía. El silencio dejaba mucho espacio vacío para pensar, para sentir. No sabía como reaccionaría Brisa al ver a su padre. Ella le había explicado que nunca despertaría. La advirtió que no esperara de él nada, ya no era el padre que ella conoció; ese se quedó en el barranco, atrapado en el coche a la vuelta de la parada del autobús. Le explicó que los médicos creían que era inútil mantenerlo más tiempo enchufado a una máquina y que si algún día, no muy lejano, decidían desenchufarlo, no podían predecir si viviría mucho o no por si solo. Cuando le contó todo eso, Brisa no lloró, recibió la información y la asimiló como si fuera una mujer adulta y madura. Eso la aterró. ¿Cuando había empezado a dejar de ser una niña? La estaba perdiendo, ya hacía tiempo que empezó a perderla; cuando tuvieron que mudarse de la casa fue el primer paso y ahora sentía como esos pasos eran más grandes, de gigante, cada vez estaba más lejos de ella. Y que ella supiera toda la verdad no la ayudaba demasiado. Se sentía como una intrusa, una impostora. Cada vez que le pedía a Brisa que hiciera algo le faltaba esa seguridad que antes tenía y que los hijos notan en sus padres y por lo cual hacen caso cuando tienen que hacerlo.  Ya no creía en si misma, no tenía claro haber hecho lo correcto todos esos años. Brisa se lo dijo a gritos cuando ella le contó que no era su madre biológica, ya que Gabriela había muerto al nacer ella y que su padre estaba en coma en un hospital desde hacía 9 años. "¿Por qué no me lo dijiste?" No debía ser nada fácil para ella creer todo eso, parecía una historia de terror, una pesadilla de la que nunca despertaría, porque era la realidad. Había intentado apoyarse en Jorge, pero incluso eso la separaba más de Brisa. No se caían bien mutuamente, además, él hacía tiempo que se mostraba distante, sobre todo desde que ella le había contado la verdad a Brisa… y a él. Tenía que parar de pensar en todas esas cosas o se volvería loca. Brisa escuchaba música en su mp3 con los ojos cerrados, no abría la boca más que para tararear alguna canción. Ella hacía kilómetros y kilómetros que había optado por parar la radio y el CD, estaba harta de escuchar las noticias y harta de escuchar siempre la misma música, harta de escuchar algo que no fuera la voz de Brisa, harta de escucharse pensar. Así que lo paró, por lo menos así la oía tararear. Por fin llegaron a la salida de la autopista. Pararía en la próxima gasolinera, tomarían un café o un refresco y ya de paso, compraría una botella de agua para llevar en el coche.

– Voy a comprar agua, ¿tú quieres algo?… Brisa… Brisa? – La niña se quitó los auriculares. – Te he preguntado si quieres algo.

– No. Cuando acabe la canción iré al baño, ¿aquí hay baño, no?

– Sí, lo hay. ¿Seguro que no quieres nada, unos chicles o algo así?

– No.

Volvió a ponerse los auriculares, dando la conversación por acabada. Lucía salió del coche con los ojos llenos de lágrimas y entró en la tienda sin mirar. Se fue directa al mostrador, pero se dio cuenta de que no había cogido el bolso, así que se giró de nuevo hacia la puerta para salir a por él. Y él estaba allí de pie, mirándola.

– La última vez que te vi también tenías lágrimas en los ojos, espero no ser el culpable esta vez.

Casi cae al suelo, por suerte no se había alejado mucho del mostrador y se agarró a él. No había cambiado nada. Ni siquiera tenía canas, ni una sola arruguita alrededor de los ojos. Tal vez la mirada triste, solo eso. Claro que ella hacía tiempo que no tenía otra mirada. ¿Le latía fuerte el corazón… de nuevo? ¿Por qué le latía así? ¿Por alguien a quien no veía desde hacía 13 años? Ya no podía sentir nada por él, eso se acabó antes de empezar. Sin embargo latía descontrolado y le dolía al hacerlo. Sintió la boca seca, ¡dios!, necesitaba beber agua urgentemente, se estaba mareando. Vio los ojos de él que la miraban alertados y sus labios moverse como si le estuviera hablando, pero ya no escuchaba nada. Por fin había conseguido el silencio absoluto. No oía sus pensamientos. De pronto reaccionó. Por el rabillo del ojo vio como Brisa, pálida, apoyaba su espalda en la pared contigua a la puerta de entrada, mientras sus ojos se clavaban en Gregorio.

– ¡Brisa! – Llegó justo a tiempo de sujetarla antes de que se diera un golpe en el suelo. – Dios mío, Brisa… ¿Estás bien? Salgamos fuera, con un poco de aire te sentirás mejor.

– ¿Quien es? – Dijo ella con un hilillo de voz.

– ¿Te ayudo? Toma un poco de agua. – Gregorio había ido a por una botella y le mojaba la cara a Brisa. – Así que tú eres Brisa…

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7 pensamientos en “La cara de arriba (Handle with care) VI

  1. Esta noche necesito algo más que la receta de peras al vino para endulzar… Bah! ni merece la pena intentarlo, seguro que la cago y me salen manzanas en vez de peras… a pesar de haber utiizado peras.
    Creo que no te voy a mandar el mail, lo siento Toni, no estoy de humor.
    Pero tú no sufras, Marina, que te cuelgo lo de mañana esta noche para que lo tengas en cuantito te levantes, así te tomas el café leyendo, vale?
    Un beso-super-globo.

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  2. Ya estoy aquí!!!menudo capítulo no  quería mirar las lineas que quedaban por leer sabia que cortarías en el momento crucial y dices que estoy enganchada? pues claro dejandome con la boca abierta y con cara de mema por que terminaste en el punto justo en que ….
    13 años sin verse y….quiero mas,mira que eres mala como  haces sufrir a todos los personajes jajajajaj y los lectores también.
    Lolo hará un concurso para ver quien monta en la moto así que ya sabes…por mi no te vallas quedate seria fabuloso
    Toni dale una receta para endulzarla un poquito,aunque ya sabes que si le das las peras al vino ella las hará al brandy pero…
    Ríe ríe Rosa pero esta mujer me tiene el alma en un vilo esperando cada dia los capítulos ya le dije que parece Planeta Agostini.
    Beso-globo….Marina

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  3. Pobre Patricia… Tú no eras partidario de las parejas inusuales? recuerdo que querías liar a Holly con Marc y que los dos hicieran de papis a María, la hija de Lola… lo normal sería que no te gustara lo normal….
    Un beso.
     
    Rosa, es que está tan enganchada que sufro y todo cuando no puedo colgarle la entrada tempranito, jajajajajajja
    Anda que no os lo montáis bien, puñeteros, de viaje toda la chichipandi… me dejáis que me de un voltio con el Lolo en su Harley? jo, como molaría…, luego ya me voy, eh? todo pa vosotras…
     

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  4. ay marina como nos hace sufris esta chica, casi estoy por perdonar a Gr. lo natural seria que dejara a patricia, y se fuera a vivir con lucia y brisa. por cierto… que ha sido de Eva??
    un besote.
    toni

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