Cuento en tres partes, 2ª

 

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Fernando

 

"Andante"

 

 

Sudaba, sudaba mucho, pero no podía parar, aún no llevaba ni cinco kilómetros. Sentía el golpeteo de sus pies contra el asfalto en la carrera, atravesando su cuerpo de gigante hasta llegar a sus pulmones, acompasándose con su respiración. En sus oídos una sonata de Grieg.

                                                                                     

Hacía ya más de diez años que cada noche salía a correr por la ciudad, no requería carnet de socio y podía hacerlo cuando quisiera o cuando pudiera. Por norma, dejaba de pensar en el trabajo cuando lo hacía. Se concentraba en ganar su batalla particular en cada zancada, en cada escalón que subía o bajaba, en cada nueva esquina que doblaba en dirección a otra que alcanzar. Dejaba atrás una calle tras otra, entrando en el parque paralelo a la carretera, trazando la curva para perderse cuesta abajo, sintiendo entonces temblar las piernas, aguantando todo su peso apoyado en los talones y forzando las rodillas a soportar el descenso. Así era como su cuerpo se mantenía atlético. Lejos quedaba aquel niño que creció obeso casi desde el primer año de vida.

 

 

Había dejado los informes encima de la mesa del despacho, en casa. Casi estaban listos, aunque la última entrevista aún le daba vueltas en la cabeza junto con los temblores de las piernas. Dudaba. Era la primera vez que le pasaba. Jamás había tenido problema alguno para elegir entre los candidatos. Sin embargo, esta vez dudaba. Sabía en su fuero interno que esa chica no podría hacerse cargo de lo que suponía ese puesto y aún así, él se resistía a dejarla fuera definitivamente. Pasó al lado de una fuente en una placeta y de un salto, entró dentro de ella, atravesándola en dirección a la salida occidental del parque. El agua lo había salpicado en las pantorrillas y el pantalón, empapando las zapatillas, que emitían un peculiar sonido al chocar la suela contra la tierra seca del camino. El polvo se adhirió a sus calcetines contagiándolos de un color marronoso. Se paró. Arrancó de sus oídos a Grieg y dio media vuelta hacia la fuente a paso resuelto, arrojando el mp3 definitivamente al suelo. Esta vez se sentó en el agua. Pero estaba cansado y acalorado, así que acabó por estirarse con los brazos en cruz. Repasó mentalmente la lista que había hecho de los aspirantes más idóneos, un total de siete, ella incluida. La había añadido en último lugar con una marca en forma de equis triple al lado.

 

Un hombre pasó paseando a su perro, ambos se asustaron al ver la imponente figura emergiendo del agua. El schnauzer miniatura negro empezó a ladrar y el amo tiró de la correa, intentando alejarse de semejante tarado. Él intentó sacudirse toda el agua que pudo y recogió su mp3 volviendo a la carrera. Al rebasar al hombre le dejó un “lo siento, perdón por el susto” suspendido en el aire húmedo de su rebufo.

 

                                                                                                                                                                               

 

Correr sabiéndose seguro de haber tomado la decisión correcta, le permitió concentrarse de nuevo en las zancadas y los latidos de su corazón. La mujer de anteayer por la mañana era la idónea, fuerte y con experiencia. En cuanto llegara a casa prepararía el contrato y las anotaciones para Elisa, su secretaria. Por suerte sería ella la que haría las llamadas de agradecimiento a los no elegidos, esa que en realidad dice: “no nos sirves, hazte a la idea”. Lo sentía por la chica de ese medio día, quizá fuera mejor llamarla él mismo. Se lo debía a Marcos. Fernando y él se conocieron al empezar los dos juntos en el hospital, él en recursos y Marcos en dermatología. Él le pidió que, por favor, la entrevistara. Seguro que lo entendería, ella no tenía experiencia y no parecía muy fuerte, excelentes notas, eso sí, pero no bastaban. Tal vez pensara que existía algún tipo de prejuicio, pero no era así, él sabía perfectamente lo que es ser rechazado por una imagen, sufriéndolo desde la infancia por ser un niño obeso y más tarde un adolescente gigante. Tardó años en ser mirado de una forma “normal” por los demás y más demostrarse a si mismo que una apariencia no lo es todo, dejando atrás los complejos. Aunque cada día luchara contra la báscula a base de obligarse a correr de 20 a 25 kilómetros.

 

Grieg sonaba por fin solo en su cabeza, ningún otro pensamiento estorbaba al piano y al cello. Sus rápidas pisadas se unían a la cadencia de la sonata y lo llevaban, por el arcén de la carretera que bordeaba el parque, de nuevo al laberinto de calles. Subió el volumen y aceleró la marcha, lo mismo que el camión cisterna. Este último frenó de golpe, un coche incauto efectuaba un adelantamiento sin señalizar y a toda pastilla. Fernando lo hizo suavemente para tomar la curva del final del parque. El camión no pudo evitar perder el control de la carga, y él no pudo evitar ser alcanzado por esta en su violenta expansión por la carretera.

 

No podía ser peor final para tan largo día. Le esperaban horas de intentar sobrevivir al dolor que le causaba cada poro de su piel al contacto con el líquido elemento.

 

 

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15 pensamientos en “Cuento en tres partes, 2ª

  1. no, yo no me los corro. si lo hiciera… ni me veríais pasar, y no por lo rápido, que conste. Yo sería como un esqueleto corriendo, vamos, que vendrían detrás mio los de la nasa pensando que soy un e.t.de todas formas, es solo una historia… aunque yo conozco a más de un zumbado que… en fin, dejémoslo.pues nada, medio besohay que ver, uno besos a medias y el otro saludos cordiales, qué hombres estos, dios!

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  2. 20 o 25 kilómetros es una barbaridad para un tio que curra todo el día, y más si lo hace todos los días, nada, que ni de coña. Como se nota que no los has corrido nunca, eh???, dices lo de "no es poco más de media maratón" como si fuera un paseito…..joderrrr!!!Buenas noches y buena suerte……..Beso, dividido entre el pobre desgraciado corredor de maratones y tú.

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  3. mmmmmm…..bueno, visto así… tal vez Blanca llenó la fuente de ácido sulfúrico y ete fundió el mp3 antes de llegar Fernando a ponérselo en la oreja, así que Greig… un momento, ¿quien es Greig y que hace en mi historia? sigo, que no creo que el intruso de Greig llegara a psicoanalizar un carajo de la torrija que el Fernando lleva en el bolsillo.Por otra parte, 20 ó 25 kilómetros no es poco más que media maratón y un corredor experimentado se lo pimpla en una hora y media, tiempo más que suficiente este para ordenar uno sus pensamientos y, encima, enlazarlos con sentido. halasaludos cordiales, saludos cordiales… tú este finde dónde has ido? a la montaña o a hacerte una lobotomía? no pareces tú, te han extirpado la memoria que te permite dejar besos, besotes, o lo que sea o qué? ais, vamos en retroceso, que diría el Greig ese…

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  4. jajajajajaja bueno ya he aparecido. lo siento. si llego a saber que aqui la amiga esperaba al lobito para sacar el desenlace…. total el pobre protagonista lleva nosecuantos dias tirao en el suelo cagandose el madre que los pario. aunque javi tiene razon,. el amigo es un maquina, 25 kms al dia es para tener no dos piernas, sino dos columnas de marmol. el joio. tambien tengo que decir que no concuerda mucho que corra tanto con comer torrijas en ca la marina. y no entiendo muy bien que hace marina en la historia, conducir el camion? tambien son ganas. aunque ahora que lo pienso, si fernando entra subrepticiamente en casa de marina para robar torrijas echando a correr 25 kms cada dia… pues yo tambien cogeria un camion y lo atropellaria. luego esta el perro, es confuso lo del perro… tal vez asistamos, sin que holly nos lo diga, a una figuracion y el perro sea el espectador que contempla la escena sin poder intervenir. es decir que tambien quiere torrijas pero es incapaz de alcanzarlas ya que 1º no sabe donde vive marina 2º perseguir a un tipo que corre que te cagas, pues son ganas 3º al fin y al cabo que cojones son las torrijas, un perro no tiene ni puta idea. para finalizar me gustaria incidir en Greig, que es el elemento sorpresa de este cuento. el tapado, vamos. Greig es el psicoanalista que trata de descifrar en la cabeza de fernando a ver a que cojones tienes que ir a casa de marina a por torrijas… y eso esta reflejado metaforicamente en el mp3 de fernando. hemos de darle un tiempo para que, ya tendido en el suelo, fernando descifre las evidentes señales de alerta de nuestro psicoanalista. gracias y nos volveremos a ver en el capitulo final. saludos cordiales toni

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  5. jajajajaj, Marichi, yo también te quiero, jajajajaj qué forma de demostrarlo la tuya en fin, que volvemos a estar esperando al lobito (yo creo que le gusta hacerse esperar, fijate tú que cosas), que es el crítico literario, porque vosotras sois incondicionales y no me decís más que soy mala malísima por atropellarlo y esas cosasun beso y en cuanto aparezca…. el desenlace, jajajajaja

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  6. No me lo puedo creer, pero todavia estamos asi, niña que nos va a dar un infarto, este hombre tendido en una carretera sin ayuda, el trabajo abandonado, una mujer esperando una contestacion, y montones de ellasesperando si sana o se nos muere, que pasa contigo, niña, deja de entrar en Marina a comer torrijas, y ponotro capitulo a esta novela, no ves que nos va a dar algo, jajajajajajajajaja muchos besitos cielo, te quiero

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  7. joer, tampoco se ha caido en un jardin de flores jajajjaa, la frase el camion no pudo evitar perder el control suena a algo malo, muy muy malo

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  8. jjaaja Atropellarlo no creo pero hecho unos zorros por el liquido inflamable del camion …de eso no se libra el muchacho jejejeje

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  9. pero si no lo han atropellado… luego decís que yo soy mala y vosotros os lo habéis cargado de un plumazo, pobre…jijiji….beso gordote para los dos

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  10. Mira, ya me estaba cayendo bien el caval, y encima compartimos hobby, aunque el tío es una máquima……, 20-25 km diarios es mucha tela……El caso es que vas y me lo machacas. No coincido con Marichi, debería morir, un golpe así debe ser duro y así le daban el puesto a mi amiga Blanca, al ver la xxx marcada en la hoja…….Una pena, buen gusto musical tenía el hombre, se debe correr bien así, tomo nota.Sra. Chanin, tenga usted un buen día.Aquí dejo el otro medio beso….

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  11. jajajajajaja, como te lea Toni le da un ataque de urticaria, jajajajajaj, con la alergia que le tiene a las historias de amor, jajajajajajano sufras, el lunes o el martes, el finalun beso a las dos enooooooorme

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  12. Pero bueno, porque nos haces esto, si ivamos la mar de bien, a que coño tuvo que pasar un camion, jodiendo almozin de la peli, que me imagino que por ser el protagonista, no le va a pasar nada, verdad, a mi me gustan losfinales felices, y el por su trauma de obeso se lo que es desgraciadamente, y ella por sus posibles fallos, que todaviano lo se, se merecen encontrarse, amarse y quererse apasionadamente para toda la vida, y nosotros comeremosperdices, un beso cielo.

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  13. ya me parecía a mi jajaja todo era demasiado perfecto..tenia que salir un camión y cisterna nada menos,que mala eres….bueno ahora no me dejes así dos meses por favor…un besoglobo de los nuestros

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